sábado, 3 de mayo de 2008

Las Brujas, de Roald Dahl


Introducción: Las Brujas, de Roald Dahl, es un libro muy bonito que me a gustado mucho, sobre todo porque contiene mucha aventura. En la biblioteca de mi colegio, (especialmente el año pasado y en mi clase) estaba muy solicitado. El profesor nos habló mecho del libro y comenzamos a pedirlo en la biblioteca. Personalmente, a mi me a parecido el libro de fantasía mas bonito que he leído.

Autor: DAHL, Roald
Título: Las Brujas
Editorial: Alfaguara
Colección: Infantil
Resumen:Los libros de fantasía hablan de brujas de escoba voladora y gorro puntiagudo. Este es un libro que habla de BRUJAS DE VERDAD. Mi abuela me contó las diferencias de una verdadera bruja: son calvas, llevan guantes, sus agujeros de la nariz son muy grandes, sus ojos son raros, tienen los pies cuadrados y sin dedos, y su saliva es azul. Mis padres murieron y me quedé con mi anteriormente mencionada abuela. También me explicó quien era la gran Bruja, La Reina Bruja y, como no, que una bruja muere por matar niños. Me dijo que ella era brujófila ( gente que intenta destruir a una bruja) retirada. Una vez, estaba construyendo una caseta en el árbol de mi jardín cuando entro una señora... ¡Que llevaba guantes! No me bajé del árbol ni por asomo. Pero, gracias a Dios, llegó mi abuela ¡Menos mal! A partir de ese día no volvió a dejarme sólo. Esa fue mi primera bruja, pero no la última. Mas tarde, mi abuela tuvo un accidente, pero no murió. Nos fuimos a un hotel para que se tranquilizara. Una vez me escondí en una sala llena de señoras. Todas miraban a una señora muy guapa que estaba en el centro de la sala. Pero se quitó la cara y apareció...¡Una señora horrorosa! Les mandó quitarse los zapatos, la peluca y los guantes. ¡Eran brujas! Menos mal que no me había bañado, porque un niño limpió huele a caca de perro para una bruja. Sí, sí, vosotros os reiréis, pero a mi no me hizó tanta gracia en ese momento. La gran Bruja habló sobre una fórmula que realizaba ella misma para que los niños se convirtieran en ratones. Desgraciadamente me pillaron e hicieron una prueba conmigo. Me convertí en un ratón, pero podía hablar y pensar como un humano. Le robé la fórmula a la Bruja con ayuda de mi abuela. Y aunque me cortaron la cola, conseguí que las brujas se convirtieran en ratones también. En Noruega, el país de mi abuela, me hicieron la vida mas fácil. Podía abrir las puertas y subir a los muebles yo solito. Además, nos fuimos mi abuela y yo destruyendo brujas hasta que nos morimos. He tenido una vida un poco "ratonesca", pero muy feliz.