
Hola, estoy aqui para hablaros de un libro, escrito por Roald Dahl: Charlie y la fábrica de chocolate. Este es un libro de fantasía en el que Charlie, un niño pobre, descubre los secretos de una magnífica fábrica de chocolate. En este libro se intenta explicar que un niño modesto y honrado puede cambiar su futuro muy fácilmente, aunque normalmente, de peor a mejor.
Título: Charlie y la fábrica de chocolate
Autor: Roald Dahl
Editorial: Santillana
Colección: Alfaguara Juvenil
Opinión personal: Me ha gustado mucho el libro, aunque ya había visto la película.
Resumen: Charlie era un niño muy pobre, tan pobre que tenía que dormir en un colchón en el suelo con sus padres mientras sus cuatro abuelos dormían en la única cama que poseían. Lo única que de verdad le gustaba era el chocolate. Moría por el chocolate. Y sus padres solo podían regalarle une tableta el día de su cumpleaños. Además, el hecho de tener una de las mejores fábricas de chocolate del mundo enfrente de su propia casa le ponía de los nervios. Pero un día, la suerte le cogió de la mano. En toda la ciudad había carteles en los que se leía:
"Hola, soy Willy Wonka. He puesto estos carteles en toda la ciudad para advertiros que en cinco de mis chocolatinas Wonka hay 5 billetes de oro. Los cinco poseedores de los billetes podrán pasar a mi fábrica y uno de estos se llevará un premio. Podrán visitar la fábrica y serán guiados por mí. Mucha suerte"
Todo el mundo se puso a buscar los billetes. En poco tiempo, ya se había encontrado cuatro, y sus poseedores eran: Augustus Gloop, un niño que se pasaba el día comiendo chocolatinas, Veruca Salt, la niña mas engreída y caprichosa que se pueda ver en el mundo, Violet Bereaugaud, una viciada al chicle, y Mike Tevé, un niño que era adicto a la televisión. Y el quinto billete lo encontró...¡Charlie Bucket! Cuando entraron en la fábrica, a todos los niños les pasó algo: a Augustus Gloop se lo tragó un tubo succionador de chocolate, Violet Bereaugaud quedó convertida en un arándano gigante, a Veruca Salt la tiraron al tubo de los desperdicios y Mike Tevé lo redujeron al tamaño de una chocolatina gigante. Los Oompa-Loompas (los que trabajaban en la fábrica) cantaban una canción cuando cada uno de los niños le pasaba algo. Al final, Charlie fue el que se quedó con el premio que era... ¡ la fábrica entera! Y Charlie nunca volvió a pasar mas hambre de chocolatinas.
Para saber mas, tendreis que leeros el libro o ver la película (con Johnny Depp y Freddie Highmore)
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